En un blog, un hombre planteaba la eterna discusión femenina-masculina por la tabla del inodoro. ¿Por qué la tengo que bajar? ¿Por qué la tengo que subir? Copio y pego mi profunda reflexión al respecto:
Matemática pura, chicos:
Supongamos que hombres y mujeres vamos al baño la misma cantidad de veces para hacer del 1 y del 2. Pongamos un número cualquiera: 10 veces por día cada uno.
Mirá.. las mujeres usamos la tabla abajo siempre, o sea, cuando hacemos de 1 y del 2. Entonces ya tenemos 10 veces en las que se usará la tabla abajo. Los hombres, pongamosle, van 8 veces a hacer del 1 y 2 del 2. O sea, que el 20 por ciento de las veces que van al baño, usan la tabla abajo.
Conclusión, de cada 20 veces, 12 se usa la tabla abajo. Ergo: más de la mitad. Más de mitad es mayoría. Estadística pura: la posición normal de la tabla es abajo, les guste o no les guste.
Además, sin contar que cuando van del 2 (usan la tabla abajo) pasan más tiempo que nosotras (mucho más tiempo) y es un “placer primario único”… o sea que la tabla baja va asociada a un sentimiento inconsciente de satisfacción: ver la tabla baja les recuerda a ese momento de éxtasis total que dicen experimentar en el trono, lo que reporta en mayor utilidad.. así que, a fin de cuentas, es mejor para ustedes.
A quejarse menos y a acatar más, muchachos.
He dicho. La tabla VA ABAJO y al que no le guste, que se haga homosexual así no tiene estos dramas.
Escrito por Mariel