En Estados Unidos -potencia indiscutida-, llamar al 911 para pedir una ambulancia porque te estás muriendo, te sale 500 dólares. Una visita a un médico, 100 dólares. Dos días de internación, rondan los 10 mil dólares. ¿Esto es salud pública?
Como dice el artículo: enfermarse o tener un accidente pasa a ser un lujo.
Y acá se siguen quejando. ¿No es momento de salir de la burbuja en la que muchos están? Lo de allá funciona porque te están, literalmente, matando con los precios. Quisiera ver qué pasaría acá si nos cobrasen 100 pesos (imaginemos la irrealidad de 1 dólar = 1 peso) por atendernos en un hospital. O si, cuando hay un accidente de urgencia, la ambulancia te cobrase 500 mangos sólo por el traslado. ¿Cuántos podrían acceder a él? ¿Cuántos se mueren en el camino? ¿Cuántos dejarían de tener la atención que hoy tienen? ¿Qué pasaría con los que cuentan con remedios gratuitos? Todo tiene un precio, incluso la vida, y en éste caso queda más que claro.