En líneas generales, las mujeres tenemos eso que muchos llaman “intuición femenina” para saber cuando las cosas no andan bien a nuestro al rededor.
En el tema específicamente de la pareja, las mujeres solemos ver con algo de tiempo de anticipación cuando nuestro compañero nos va a cagar, nos cagó o le pasa algo raro.
Si bien muchas veces también nos equivocamos, y vemos fantasmas donde sólo hay mal humor o alguna boludes, otras tantas nos adelantamos a los hechos.
En cambio, el sexto sentido en los hombres funciona diferente. Ellos también se dan cuenta de que algo raro está pasando, pero con el suficiente retraso para que la pareja ya haya tenido tiempo para: pensar “este chico no me conviene”, buscarse a otro, mirar a otro, pensar en otro, enamorarse de otro, cagarlo con otro, elaborar el duelo, pensar cómo decirle que ya no va más, decidirlo, hablarlo con las amigxs/primxs/conocidxs y tirar señales para que se avive de una buena vez.
Y es así como los hombres -en líneas generales- siempre piensan que son dejados de “un día para el otro”.